Mujer con cabello rizado y rubio sentado en una mesa con materiales de arte, rodeada de papeles, marcadores, pinceles y otros herramientas creativas, en un espacio que parece un estudio o una oficina.

Eliseth, artista plástica y calígrafa en Málaga

Vengo de la letra exacta. Durante más de una década ejercí la caligrafía en su forma más exigente: cada trazo medido, legible, al servicio de un nombre o una palabra que alguien necesitaba leer. Ese oficio me llevó lejos, incluso a colaborar con casas como Dior o Valentino.

La pintura empezó donde esa exigencia terminó, en el momento en que solté la letra y dejé que el gesto dijera lo que la palabra ya no podía. De esa maestría técnica surgió la necesidad contraria: liberar el trazo de la obligación de ser legible.

Hoy pinto obra abstracta en acrílico sobre lienzo desde mi estudio en Málaga. Mi trabajo empieza siempre por una palabra, no como mensaje, sino como origen: el punto del que parte cada obra y que después se transforma en mancha, ritmo, materia. La caligrafía sigue ahí, pero como cuerpo y no como código. A esa forma de trabajar la llamo abstracción caligráfica.

Me formé durante años con algunos de los calígrafos contemporáneos más reconocidos, entre ellos Massimo Polello, Luca Barcellona e Ivan Castro. De esa raíz nace mi lenguaje: la abstracción gestual sostenida por la energía de la escritura.

No concibo el arte como decoración. Cada pieza es única, pensada para habitar un espacio y transformarlo, para acompañar a quien la elige y dialogar con su mirada a lo largo del tiempo. Si una de mis obras conecta contigo, no es casualidad.

Me llamo Eliseth. Trabajo desde Málaga.