Encarga una obra única para tu espacio
Obra abstracta original a medida, pensada para un lugar y una persona.
Hay espacios que piden una obra que todavía no existe. Un encargo nace justo ahí: de la conversación entre tú, tu espacio y mi manera de pintar. No es elegir un cuadro de un catálogo; es crear una pieza que solo tiene sentido en tu pared.
Trabajo por encargo con particulares, coleccionistas e interioristas que buscan una obra a medida para una casa, un proyecto de interiorismo o un lugar con carácter. Cada pieza es única, en acrílico sobre lienzo, con la caligrafía como estructura interna. Es la abstracción caligráfica aplicada a tu espacio.
Cómo funciona un encargo
1. Toma de contacto: Hablamos de tu espacio: dimensiones, luz y, sobre todo, lo que quieres que la obra provoque. Muchas veces partimos de una palabra.
2. Propuesta. Te presento una dirección clara: paleta, formato y punto de partida conceptual. Antes de pintar, ya sabes hacia dónde vamos.
3. Creación. Pinto la obra en mi estudio de Málaga. Un proceso de capas, gesto y decisión, donde cada trazo es irreversible.
4. Entrega. Recibes tu pieza única con certificado de autenticidad. Coordino el embalaje y el envío para que llegue perfecta.
Plazos e inversión
El plazo habitual es de 3 a 6 semanas desde que cerramos el concepto, según el formato y mi agenda.
Cada encargo se presupuesta según formato y complejidad. Como referencia, mi obra parte de 300€. Escríbeme y te preparo una propuesta a medida, sin compromiso.
Preguntas frecuentes
¿Puedo elegir el tamaño y los colores?
Sí. El formato y la paleta los definimos juntos en la fase de propuesta, para que la obra encaje en tu espacio.
¿La obra es realmente única?
Siempre. No hago reproducciones ni ediciones. Tu encargo existe una sola vez en el mundo.
¿Envías fuera de Málaga?
Sí, envío a toda España y hago envíos internacionales. Me ocupo del embalaje y el transporte.
¿Puedo encargar una pieza inspirada en algo concreto?
Por supuesto. Muchos encargos parten de una palabra, un recuerdo o una sensación. De hecho, ese es mi punto de partida habitual.